Mantenimiento del vehículo
Si el vehículo está bien cuidado, hay menos probabilidades de que tengas una avería. Por eso, lo mejor es que revises el tuyo con regularidad. De esta manera, sabrás cómo actuar si algo va mal.
Realiza periódicamente estas sencillas comprobaciones. Tu Ford te lo agradecerá.
Auto-revisiones
Neumáticos
Conoce la presión adecuada de tus neumáticos y mídela por lo menos una vez cada dos semanas. Para ello, usa un manómetro de buena calidad o un medidor de presión de taller.
Examina los flancos en busca de cortes. Si necesitas hinchar a menudo algún neumático, puede que esté pinchado. ¡Ah! Y no olvides verificar también la rueda de repuesto.
Kit de herramientas
Consulta el manual para saber dónde se encuentra el kit de herramientas básicas del vehículo, que debe contar como mínimo con un gato y las correspondientes herramientas para desmontar las ruedas.
Además, no te olvides de comprobar dónde se encuentran los puntos de apoyo del gato, que sirven para elevar el vehículo con seguridad.
Si las ruedas tienen tuercas de seguridad, comprueba que en el kit de herramientas está incluida una llave o herramienta para ellas. Ya sabes lo que dicen: persona precavida, vale por dos.
Aceite del motor
Comprueba el nivel de aceite por lo menos una vez cada dos semanas y siempre antes de emprender un viaje.
Sustituye el aceite y el filtro en los intervalos de servicio recomendados.
Y si crees que tu vehículo tiene un consumo de aceite excesivo, comprueba que no existe ningún problema en el motor.
Agua
Comprueba el nivel de refrigerante periódicamente y rellénalo según sea necesario, siempre con el motor en frío. Tampoco te olvides de analizar la concentración de anticongelante antes del invierno.
El anticongelante no sólo evita que el refrigerante se congele, sino que también impide la corrosión en el sistema de refrigeración. Por eso, te aconsejamos que lo compruebes a lo largo de todo el año.
Limpiaparabrisas
Como ya sabrás, las escobillas del limpiaparabrisas se desgastan con el tiempo y ensucian en vez de limpiar. Te recomendamos sustituirlas por lo menos una vez al año para garantizar su funcionamiento. Así verás perfectamente los lugares a los que te lleve tu Ford.
Líquido lavaparabrisas
Comprueba su nivel y rellénalo periódicamente. No queremos ponernos serios, pero recuerda que tienes la obligación legal de que el sistema funcione.
Utiliza un buen detergente tanto en verano como en invierno. El agua sola no puede eliminar la suciedad de la carretera y se congela con mayor facilidad cuando llega el frío.
Parabrisas
Inspecciona el parabrisas con regularidad para ver si presenta daños y sustitúyelo lo antes posible si está rajado o tiene algún orificio.
Los daños, por pequeños que sean, pueden entorpecer la visión, distraer la atención o extenderse y rajar el cristal. Pero tenemos una buena noticia: la mayoría tienen fácil reparación en un centro especializado.
Luces
Comprueba las luces una vez por semana. No olvides los intermitentes, las luces de freno y los antinieblas.
Limpia los faros con regularidad. Si hace mal tiempo, límpialos con un paño húmedo durante las paradas
Servodirección
Asegúrate de que se verifique el nivel del depósito del líquido de la servodirección en cada revisión y compruébalo tú mismo una vez al mes.
Rellena el depósito con el líquido hidráulico adecuado, según indica el manual del propietario. De esta manera, tu Ford y tú iréis directos a una conducción perfecta.
Carrocería
A tu Ford también le gusta lucir su mejor cara: arregla con rapidez los daños en su carrocería para evitar que se oxide. Muchos vehículos disponen de planes de garantía ampliada para la carrocería, que pueden exigir la realización de una inspección anual en el Taller Autorizado.
Si tu Ford es de segunda mano, comprueba que el propietario anterior ha llevado a cabo todas las inspecciones. Porque lo que es bueno para él, también lo es para ti.
Y no dudes en consultar el Manual del propietario o consultar a un profesional cualificado antes de llevar a cabo cualquier tarea de mantenimiento.